lunes, 18 de junio de 2018

Desempolvando los blogs.

El título es muy claro, ya es momento de desempolvar un poco los blogs, he dejado pasar suficiente tiempo y es momento de prepararse para los 1000 seguidores en la página de Facebook Dr. Pío & Oveja. Sé que no es un evento tan maravilloso y que todas las páginas, con el suficiente tiempo, alcanzan fácilmente esta cifra e incluso mucho mayores, pero me hice la promesa a mí mismo y a mis pocos lectores de que al ser mil las personas que gustaran de la página de Facebook renovaría con insistencia y tesón mi actividad en todos los blogs; y empiezo con este blog.

Antes, he de confesar que me sorprendió la cantidad de interacciones que ha alcanzado la página, que a pesar de tener pocos seguidores, apenas llega a los 850, alcanza unas cifras de interacciones bastante considerables, teniendo registrado en varias de mis publicaciones un alcance de hasta cincuenta mil personas en un día. Aunque estas publicaciones suelen ser memes, he de reconocer que esto me ayuda a contemplar y reafirmar lo que conozco de la viralidad en Internet, espero poder obtener algunas pautas que me permitan llevar a mis blogs ante estas cifras sin la necesidad de caer en un desesperante spam en decenas de grupos de Facebook o en convertir a la página en una exclusiva de puros memes, aunque supongo que algunos seguidores han llegado a la página creyendo eso... Eso sí, prometo que haré lo posible por nunca volcarme hacia el amarillismo y el sensacionalismo, los cuales detesto en la divulgación científica.

Bien, había prometido que aquí seria donde compartiría mis ideas para mis otros dos blogs: La oveja negra y ¡Pío!, al mundo, y que más tarde pasarán a sus versiones en inglés The black sheep y Cheep! At World hasta estar seguro de sus traducciones, aún tengo mucho que resolver en esto. 

Para ambos blogs he estado preparando un tema que va de la mano y que estoy seguro que a algunos les gustara, quizá sean las entradas que provoquen que mis blogs empiecen a ser recomendados, compartidos o incluso utilizado como referencias escolares con mayor frecuencia, ya que hablare acerca de un ejemplo de mala divulgación científica en inglés que se ha esparcido muy rápido en los últimos días y que sospecho, llegará pronto a la divulgación científica en español, aunque con un poco más de risas que de seriedad y desesperación como se lo han propuesto algunos divulgadores científicos angloparlantes. Con estas entradas, de las que no revelare su título, pues sería un terrible spoiler que le quita lo interesante al tema, inicio con un muy lento arranque de temas de biotecnología en los blogs.

Sé que a muchas personas les gusta cuando hablo de biotecnología, esto me lo vienen diciendo desde antes de empezar la ingeniería en biotecnología e incluso me lo reconocieron algunos académicos al llegar al Instituto Politécnico Nacional; alegría que no me duró mucho tiempo, pero eso será tema para otra ocasión y quizá para dentro de unos años, pues aunque lo acompaña una profunda frustración de la que aún no me sobrepongo, también con una esquiva sorpresa.

Individualmente, tengo preparado para ¡Pío!, al mundo continuar con los tucanes, lo que no es ninguna sorpresa, el tercer especial del año de una de mis especies favoritas de aves, incluir el segundo y tercer bloques de temas que serán los úrsidos u osos y algo geología para reforzar las entradas de los tucanes donde escribiré de formaciones geológicas e hidrológicas impresionantes. Y, por último, arranco con especies fósiles. Aún no olvido la propuesta de hablar de las referencias naturales y sociales a las especies de Pokémon, he de confesar que tengo muchísimas ganas de ello, por lo que espero hacerlo después de concluir con los tucanes.

Para La oveja negra tengo planeadas unas entradas de un poco de biotecnología, siguiendo la línea de la que está muy pronta a publicarse, con comparaciones con tecnologías anteriores; espero poder complementar con algunas explicaciones en ¡Pío!, al mundo que sean del nivel de un ingeniero en biotecnología con un poco de historiador (aunque lo de historiador es algo que permanece muy lejos de mí). También tengo planeada una entrada de sesgos cognitivos, del probable origen de muchas pseudociencias y pseudoterapias, un poco de lo que me venga en gana y una muy severa del transhumanismo.

Creo que para este tema que quiero abarcar empiezan a abundar una desesperante cantidad de predicciones que más bien parecen profecías y teorías conspirativas que fomentan el miedo e invitan a rechazar cualquier clase de investigación y desarrollo tecnológico que sirva como antecedentes a sus pesadillas de un absurdo sueño de "vivir para siempre". Quizá esto traiga algunos detractores al blog y a la página, por lo que de ahí en adelante no puedo visualizar que seguirá.

Si tengo algún lector que llegue hasta aquí, me gustaría que me comentara que le parece esta entrada y las ideas que plasmo aquí. Eso me ayuda a saber si sirven de algo estas entradas. Por último y un poco menos importante, para este blog sólo tengo planeadas algunas entradas con reseñas y opiniones de algunas novelas.

También tengo planeado cambiar el logo de los blogs y páginas, pero necesito darme un tiempo para prepararlos... Aunque aún tengo mis dudas de esto, ya que un amigo me pidió que mandará a crear peluches de este sencillo logo para apoyarme con mi proyecto, del cual pronto daré su explicación, no todo está ahí por pura casualidad.

Sin más por el momento, les comparto que este día termino de dar mi vuelta al Sol número 24, es mi cumpleaños. 🐣😁

miércoles, 30 de mayo de 2018

¡Pío!, al mundo, La oveja negra, y ¿otros? Parte 2.

Esta entrada está dedicada a dar algunos datos sobre mis proyectos, es la segunda parte.
¡No ignores tu curiosidad! Da clic aquí para leer la primera parte.
No esperes algo muy interesante, aunque si me quieres seguir la pista, esta entrada es un buen sitio para comenzar.

Cheep! At World & The black sheep. 

Si eres nuevo o viejo seguidor de mis textos esto quizá te pueda sorprender, pues no avise a casi nadie de este rumbo para mi proyecto de divulgación, y me limite a agregar las url en mi perfil personal de Facebook sin agregar ninguna descripción. Por lo que prácticamente son mis dos nuevos y desconocidos blogs, siendo su revelación al mundo esta entrada. 

No hay mucho que decir, Cheep! At World y The black sheep son las versiones en inglés de mis blogs ¡Pío!, al mundo y La oveja negra. Un idioma no me es suficiente, y no sólo eso, de darse la oportunidad (o de llegar las personas indicadas), mis textos podrían traducirse a otros idiomas.
Así que aprovecho que has llegado hasta aquí, te pido que les des una oportunidad, los leas y me tengas mucha paciencia; para actualizar su material primero debo escribir nuevas entradas en los blogs originales que puedan ser traducidas. Los idiomas son complejos, y esto no me será una tarea tan sencilla de llevar solo. 

Por ahora no veo necesaria una versión en inglés de este blog, Desconciertos & claroscuros, pero si veo que hay apoyo a los otros blogs y ustedes, mis lectores, lo piden, saldrá su versión en inglés.

¿Otros proyectos?

Quizá a algunos esto empiece a parecer demasiado, para mí lo es. Cinco blogs en este proyecto de divulgación no remunerado (hasta ahora), sin patrocinadores ni publicidad, al que les dedico mi corto tiempo libre es demasiada responsabilidad. Siendo sincero, pensar en nuevos blogs no me es difícil, tengo planeado sumar uno con temáticas poco atractivas para el público en general, y abrir un nuevo blog dedicado a escribir de tecnología y técnicas profesionales, aunque ¡Pío!, al mundo está pensado para eso. Por lo que como extras seguros puedo agregar las páginas de Facebook, Twitter e Instagram.

Como dije, por ahora no he visto ningún apoyo económico para dedicarme a tiempo completo a este proyecto, pero si he recibido constantes peticiones de llevarlo a YouTube o a podcast. No me molesta ponerme un micrófono o pararme frente a una cámara, quienes me conocen en persona y me han escuchado exponer o hablar en foros saben que lo hago como pocos, y que es uno de mis fuertes el comunicar oralmente para muchas personas. Aunque para esto necesito comprar equipos, quizá algunas licencias de software, producir muchísimo material multimedia extra y empaparme de información. Me gustaría bastante hacerlo, pero temo que esto quizá no sea tan pronto si es que alguna vez se da la oportunidad de llevarlo a cabo.

También tengo otros proyectos planeados, quizá el más cercano sea un ebook con la recopilación de mis entradas de tucanes y otras aves, aunque aún es una idea muy lejana por realizarse. Los otros, por precaución y para guardar futuras sorpresas, es mejor dejarlos para otra ocasión en la que pueda compartirlos con la certeza de que serán realizados. Aunque no por ello son menos impresionantes.

Por ahora, es todo. 

A pesar de mi poca disciplina para publicar entradas, crece con mucha fuerza mi cariño con mis blogs por la divulgación científica y la promoción del pensamiento crítico y escéptico. Sé muy bien que hay proyectos mejores y personas que hacen esto mucho mejor de lo que podría hacerlo yo, sin embargo, creo firmemente que entre más sean las personas dedicadas a esto se logrará que cada vez sean más quienes se preocupen por aprender cosas nuevas y por verificar la información que les llega, a su vez incrementa la calidad de los trabajos enfocados a esto, y con ello el aprendizaje de los demás será más exigente.

Hay personas que frecuentan este tipo de temas y podrían estar hartos de los intentos fallidos de muchos, creo que el mío no es uno de ellos. También las hay quienes creen que las nuevas generaciones llevan un camino sin rumbo, considero que se equivocan y que caen en un terrible simplismo de la realidad. Esas generaciones que muchos tienden a denostar entienden más de ciencia que los mismos que tenían su edad hace varios años, la empiezan a normalizar y a incluir en su rutina, en su humor y su comunicación habitual a tal grado que memes que hoy muchos comparten llevan una pizca de ciencia o de eventos relacionados con innovaciones o avances tecnológicos. Eso hace 10 años no sucedía con la misma frecuencia que ahora, lo que bastaría para darnos cuenta que estamos ante algo increíble. Y aunque esta normalización de la ciencia y tecnología en la rutina de las nuevas generaciones tiene muchos huecos, me parece un paso importante que se debe continuar y mejorar. Ya quiero ver cómo serán las siguientes generaciones, por primera vez quiero que el tiempo corra. Ojalá corra con él. 

Esta entrada fue escrita para festejar el crecimiento de la página de Facebook Dr. Pío & Oveja. Hace unas semanas éramos menos de 70 personas, ahora somos poco más de 500 y cada vez son más y más los nuevos seguidores. Deseo que esto crezca, que cada vez seamos más, más lectores nuevos por aquí y con ellos nuevos textos. Si te agrada lo que escribo y comparto recomienda las páginas y blogs, si sabes o crees saber cómo apoyarme envíame un mensaje privado en la página de Facebook o déjame un comentario para contactarte, te lo agradeceré muchísimo.

Muchas gracias por acompañarme y leerme.
Alfredo Maldonado Hernández, Pío.

¡Pío!, al mundo, La oveja negra, y ¿otros? Parte 1.

Esta entrada está dedicada a dar algunos datos sobre mis proyectos, es la primera parte.
No esperes algo muy interesante, aunque si me quieres seguir la pista, esta entrada es un buen sitio para comenzar. 

¡Pío!, al mundo. 

¡Pío, pío pío y más pío!
Este es quizá el favorito de todos, varias personas me han comentado que, con sólo escuchar el nombre del blog, ¡Pío!, al mundo, ya le agarran cariño. Es el primero de mis blogs, dedicado a la divulgación científica, o al menos eso intento. Y por bastante, el más popular y leído de entre todos. 
Los inicios de este proyecto se dieron en una noche tranquila, una donde fui presa del insomnio y de la más dulce de las inspiraciones, una que fue diferente a todas las anteriores, pues el insomnio es algo frecuente en mi vida, pero no dedicaba las noches en vela a escribir como ocurrió el 26 de noviembre del 2016.

Aquella noche me sentía terriblemente mal, eran días fatales y mi humor estaba por los suelos, no salía del departamento donde solía vivir y a pesar de que lo intentaba no llegaba lejos (literalmente); tras una serie de eventos que me dejaron más desanimado que nunca como la muerte de un buen amigo y un constante dolor por una lesión en la columna vertebral que no me permitía ni respirar sin quejarme, lo más cotidiano era que no pudiese conciliar el sueño. Esa noche la pase sentado en un sillón frente a mi computadora sin nada que hacer ni ganas de nada, quería dormir y no podía, y tampoco quería molestar a mi novia que dormía profundamente.

Sin otra cosa que hacer me dediqué a leer hasta llegar a un reportaje en el que se anunciaban buenas noticias para el caso del tucán Grecia, notas sobre la popularidad que estaba teniendo Pokémon y otra nota dedicada a uno de sus nuevos personajes inspirado en un tucán para sus videojuegos Pokémon Sun y Pokémon Moon, me parecieron demasiadas coincidencias y decidí escribir una pequeña nota sobre tucanes.

Si bien, me considero un usuario medianamente activo de Internet y me gusta debatir sobre ciencia y tecnología, aunque algunas personas me buscan más para discutir sobre religión, ateísmo o política, nunca me había planteado dedicar tiempo a escribir, aunque varios amigos me comentaban que no era mala idea que lo hiciera. Por decidía y falta de tiempo no lo hice hasta que escribí esa nota; la cual pocas personas leyeron, pero a la mayoría les gustó comentando que parecía sacada de algún libro o revista de ciencia. Lo que me inspiró a crear este primer blog y esa pequeña nota se convirtió en la primera entrada después de hacerle algunas modificaciones. Meses después decidí escribir sobre cada una de las especies de tucanes al darme cuenta de que el blog se veía muy simplón con una sola entrada. 

El nombre del blog se lo debe a dos razones.
La primera es muy sencilla: mi fascinación por las aves, sin dejar atrás a la Paleontología y al paleoarte que terminaron por enseñarme que las aves son los dinosaurios modernos, ambas las tengo desde antes de aprender a leer; si a eso le sumamos que he escrito mucho sobre aves, le queda de maravilla el nombre.

La segunda es una vieja historia y una frase exclamada por uno de los peores profesores que he tenido en un curso al que me había inscrito cuando tenía 11 años, quien alegaba que el Wi-Fi (que apenas se hacía conocer) era un error que terminaría afectando la salud de sus usuarios y lo ideal era utilizar cables toda la vida. Fue mi primer encuentro con la creencia irracional conocida como electrosensibilidad o hipersensibilidad electromagnética sin reconocerla; en esos días no sabía de la existencia del pánico de algunos a las ondas utilizadas en radios, televisores, microondas y teléfonos celulares, en ese entonces no me importaba que hubiera gente aterrada de estas cosas.
También fue la primera vez que se me ocurrió preguntar por las referencias de lo que alguien explicaba, lo hice para pedirle a mi padre más tarde que me explicara si era cierto, mis compañeros (la mayoría mayores) también siguieron con mi pregunta y el profesor molestó nos pidió que nos calláramos y nos llamó: idiotas que no dejan de piar y que no respetan a sus mayores.
Le dí poca importancia al asunto, no volví al curso y, por lo que más tarde me enteré, mis compañeros tampoco. Desde ese día no dejo de piar, y un poco de lo segundo cuando se comportan como imbéciles, “no respetar a mis mayores”. 

La oveja negra.

La oveja negra es mi segundo blog en sumarse a mi proyecto de divulgación, uno que nace entre tragedias. Durante el 2017 México sufrió varios desastres naturales, siendo los más recordados los sismos ocurridos el 7 y 19 de septiembre con epicentros en Chiapas y Puebla, respectivamente.
Aquellos días fueron bastante difíciles para muchísimas personas, muchos tuvieron pérdidas que difícilmente van a recuperar o que nunca lo harán, y las consecuencias de estos eventos aún se hacen presentes. Esos días me tocó observar dos eventos impresionantes: la unión y solidaridad con los afectados, y la estupidez e irracionalidad de varios hijos de puta. Esos días no me basto con denunciar bulos y mentiras en redes sociales y en persona, a desmentir cadenas de WhatsApp o demostrar la estupidez de aquellos que decían poder predecir sismos, algo que no se puede hacer hasta la fecha ni con la tecnología más avanzada.

Su origen es más sencillo, este blog es el resultado de mi hartazgo y repulsión a los charlatanes y las creencias irracionales, en él luce mi singular estilo de romper el silencio, junto a otro que pocas personas me conocen, el de saber humillar a los idiotas. Aunque la mayoría me conoce por ser callado y serio, también por lo anterior, siendo algo usual que me digan cosas como “casi no hablas, pero cuando lo haces das en el clavo”.
Su nombre se encuentra inspirado en dos cosas: la peculiar caricatura de “las personas que piensan diferente al rebaño” en la que muchos me han metido, también por las mismas críticas que hago y seguiré haciendo a aquellos que se sienten identificados con esta caricatura, pero que terminan cayendo en ideas irracionales o absurdas; y en un peluche que compre hace un par de años que me recordó esta clásica etiqueta mientras buscaba un nombre que fuese acorde a la temática y estilo de las entradas.

Esto mismo hace ver a La oveja negra como la cara opuesta de ¡Pío!, al mundo, pero hacía falta algo más. 

Desconciertos & claroscuros.

Ya tenía las caras opuestas, lo que podría catalogar como mis extremos ideales: ser educativo y amable o ser crítico y duro. Pero nada en la vida está representado por dos colores, dos formas, dos respuestas o dos elecciones, siempre hay más. Y así me sentía con el espacio que estaba proporcionando a mis ideas.
Este es mi tercer blog, justamente donde está publicada esta entrada (por si aún no te percatas de su nombre), nace de mi capricho y necesidad por tener un espacio personal, uno donde pueda expresarme más libremente con la justificación de que son ideas que van y vienen sin pies ni cabeza. Uno donde puede llegar a percibirse aspectos que pocos o nadie reconocían en mí, donde escribo sin intentos de marear a otros o quitarles el mareo, sino demostrar que yo también me puedo marear y que quizá vivo así por mí misma culpa. Su nombre es una expresión de las dudas, emociones y curiosidad que me acompañan en mi día a día.
No puedo prometer que este blog llevé un buen contenido, y siendo sinceros ni siquiera lo recomiendo a otros, pues se trata de mi bitácora de reflexiones y dolores de cabeza. Aunque tratare de llenarlo de cosas que a otros agrade como opiniones y críticas de libros, películas y lo que venga que no tenga el calibre para ser publicado en La oveja negra, algo que explico mejor aquí.
Por lo que sólo te invito a leerlo si quieres conocer un poco más de mí, sin prometer que lo logres, o si te interesa lo que leo y veo, aunque seguro hay quienes tengan opiniones mucho mejores.

¡No ignores tu curiosidad! Da clic aquí para leer la segunda parte.

Esta entrada fue escrita para festejar el crecimiento de la página de Facebook Dr. Pío & Oveja. Hace unas semanas éramos menos de 70 personas, ahora somos poco más de 500 y cada vez son más y más los nuevos seguidores. Deseo que esto crezca, que cada vez seamos más, más lectores nuevos por aquí y con ellos nuevos textos. Si te agrada lo que escribo y comparto recomienda las páginas y blogs, si sabes o crees saber cómo apoyarme envíame un mensaje privado en la página de Facebook o déjame un comentario para contactarte, te lo agradeceré muchísimo.

Muchas gracias por acompañarme y leerme.
Alfredo Maldonado Hernández, Pío.